El daño en los arrecifes del Caribe ya alcanzó un punto de no retorno
Otro factor que contribuye a esta situación es que los sitios de investigación en el Golfo de México aún no se han visto afectados por la SCTLD. En el Caribe, la propagación de la enfermedad ya había comenzado a causar la pérdida de los corales masivos que conforman la estructura de los arrecifes antes de la llegada de la ola de calor marina. Esta ola de calor asestó el golpe final a los arrecifes de coral que ya se encontraban debilitados por la enfermedad.
Vista de los arrecifes de coral perdidos en el mar Caribe. Se dice que los arrecifes han muerto por los efectos del calor y otros factores.
¿Por qué es un problema la erosión?
Los arrecifes de coral son enormes formaciones de piedra caliza. Se han formado lentamente a lo largo de los siglos mediante la acumulación de esqueletos de coral compuestos de carbonato de calcio. Los arrecifes de coral de todo el mundo alimentan a cientos de millones de personas a través de la pesca artesanal y constituyen la base del turismo en el Caribe. Además, funcionan como rompeolas naturales, protegiendo las costas de las tormentas y mitigando los daños causados por las inundaciones.
Los beneficios de estos arrecifes de coral dependen de un delicado equilibrio entre la formación y la erosión. Si la erosión causada por las olas y la vida marina continúa a un ritmo superior al de la formación, podría tener graves consecuencias tanto para las actividades humanas como para el ecosistema. Los investigadores están dando la voz de alarma, afirmando que la situación actual, en la que el crecimiento se ha transformado en erosión a un ritmo tan acelerado en una vasta área oceánica como el Caribe, fue “completamente inesperada”.
Estos hallazgos de investigación podrían requerir una reevaluación de los enfoques para la regeneración de los arrecifes de coral. Programas anteriores en el Caribe invirtieron fuertemente en el trasplante de corales de rápido crecimiento, como Acropora. Sin embargo, muchas de estas poblaciones trasplantadas, junto con sus contrapartes silvestres, fueron aniquiladas por la ola de calor marina de 2023-2024.
Por lo tanto, los investigadores abogan por la diversificación de los esfuerzos de regeneración. Entre las opciones más prometedoras se incluyen métodos que transfieren intencionalmente genes de tolerancia a altas temperaturas entre poblaciones de coral (flujo genético asistido) y técnicas de cría selectiva de corales capaces de sobrevivir en ambientes de alta temperatura.
Por supuesto, la regeneración por sí sola no es suficiente. Los investigadores destacan que revertir la tendencia de deterioro de los arrecifes de coral requiere no solo una rápida reducción de los gases de efecto invernadero, que están directamente relacionados con la frecuencia e intensidad de las olas de calor marinas, sino también esfuerzos serios a nivel local para mitigar factores de estrés como la contaminación, la escorrentía de nutrientes, la sedimentación y la propagación de enfermedades.
Artículo originalmente publicado en WIRED Japón. Adaptado por Alondra Flores.
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