China quiere que su IA conquiste el mundo, pero no que toda su tecnología salga del país: controles para 40 tecnologías clave
Esta distinción cobra especial importancia si observamos el protagonismo que han adquirido los desarrolladores chinos de inteligencia artificial. DeepSeek y Alibaba son dos ejemplos de una industria que ha conseguido ampliar su alcance internacional, especialmente mediante modelos accesibles para desarrolladores de otros países. Según un informe publicado por Hugging Face en marzo de 2026, los modelos desarrollados en China concentraron el 41% de las descargas de su plataforma durante el último año analizado. Esta expansión encaja con la política oficial de Pekín, que en 2025 defendió la adopción mundial de la IA y la cooperación mediante iniciativas de código abierto.
La preocupación de Pekín por conservar el control sobre sus capacidades más avanzadas tampoco es nueva. En julio de 2026, Reuters señaló de que las autoridades chinas habían mantenido conversaciones con empresas como Alibaba, ByteDance y Z.ai sobre la posibilidad de limitar el acceso extranjero a determinados modelos de IA, incluidos algunos todavía no publicados. Según las fuentes consultadas por la agencia, aquellas reuniones también abordaron posibles sanciones por filtraciones de tecnología y restricciones a la financiación de empresas nacionales del sector. Aunque estas iniciativas se desarrollan en un contexto de competencia tecnológica con Estados Unidos, el Ministerio de Comercio chino sostiene que la revisión del catálogo no está dirigida contra ningún país, región o entidad en particular.
Queda por ver cómo se traducirá esta iniciativa en obligaciones concretas para las empresas. La consulta pública concluirá el 15 de noviembre, pero esa fecha no equivale a la entrada en vigor del catálogo revisado, para la que todavía no se ha anunciado un calendario definitivo. Mientras tanto, continuará aplicándose el requisito provisional de registro para determinadas transferencias tecnológicas.
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