Su escuela bloqueó ChatGPT. Ahora esta estudiante de secundaria de 17 años dirige una startup de inteligencia artificial con 1.000 usuarios
¿Quién admite que usa IA?
Tuteja ha puesto la IA en la marca de su proyecto y aun así duda cuando le preguntan qué herramientas usó para construirlo: “La gente se va a llevar una impresión distinta”. Si cuentas que usaste IA, piensan: “Ah, no lo hiciste tú, lo hizo todo la IA”, y dan por hecho que detrás no hubo ninguna idea.
Esa intuición tiene respaldo. En un experimento de Atlassian con 961 trabajadores del conocimiento de Estados Unidos, realizado entre el 30 de marzo y el 7 de abril de 2026, los participantes valoraron un mismo correo que resumía una propuesta de negocio: cuando se decía que su autor había usado IA, lo puntuaban como mucho más perezoso y lo recomendaban 24 puntos porcentuales menos para proyectos de visibilidad.
Y hay quien directamente lo oculta. El estudio global de KPMG y la Universidad de Melbourne, con más de 48.000 personas de 47 países encuestadas entre noviembre de 2024 y enero de 2025, concluye que el 57 % de los empleados dice esconder su uso de IA y presentar como propio lo que genera.
“Creo que es bueno asumirlo si lo estás usando bien”, sostiene Tuteja. Si eres transparente sobre para qué la usas y no la empleaste para crear toda tu empresa, añade, no hay razón para avergonzarse. Cree que el tabú persiste porque desde fuera no hay manera de comprobarlo: “Te pagas el plan de 200 dólares de Claude y te lo hace todo. No hay forma de saberlo”.
¿Prohibir o enseñar a usarla?
Preguntada por si querría una IA más regulada, no duda: “Al cien por cien”. Pero sobre el bloqueo escolar adopta la posición contraria a la que sugiere su propia historia: “No creo que prohibirla sea la solución. Creo que hay que regularla de la forma correcta, y eso es lo que intento hacer ahora”.
Un estudio de la Universidad de Pensilvania con casi 1.000 alumnos de matemáticas de bachillerato en Turquía, publicado en PNAS en 2025, comparó tres grupos: uno con un chat tipo GPT-4 sin salvaguardas, otro con un tutor que daba pistas en lugar de respuestas y otro sin tecnología.
En los ejercicios de práctica, el primero rindió un 48 % mejor que el grupo de control y el segundo, un 127 % mejor. En el examen sin IA, el primero sacó un 17 % menos y el del tutor, prácticamente lo mismo que el grupo de control. Es un único estudio, de una asignatura y de un país, pero apunta a que el resultado depende de cómo se use la IA.
En España, Cataluña quiere vetar la IA a los menores de 14 años, según anunció su presidente, Salvador Illa. El plan, presentado el 28 de septiembre de 2026 por la comisión de bienestar digital del Govern con 67 medidas hasta 2028, contempla solo una alfabetización introductoria, sin uso directo, en los servicios y equipamientos públicos para menores de 14 años; entre los 14 y los 18, uso con autorización familiar y orientación docente; y autonomía total a partir de los 18. Por ahora es solo una propuesta anunciada, no una norma ya en vigor.
Imágenes | Navya Tuteja y Raaha con edición
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