En 1971 soltaron 11 ovejas salvajes en el Parque Nacional del Teide para la caza mayor. Hoy son una pesadilla ecológica
(Alguien creía) que faltaba caza mayor. Estos muflones son un legado del gobierno de Franco en España. Ciñéndonos al caso de las Canarias, a finales de los 60 la Federación Tinerfeña de Caza echaba en falta especies de caza mayor y “elementos decorativos del reino animal” (sic), como recoge eldiario.es.
Así que el Instituto para la Conservación de la Naturaleza autorizó la introducción de siete hembras y cuatro machos. Manuel Nogales, delegado en las islas Canarias del CSIC, explica que por aquel entonces el tema de la conservación era un tanto incipiente y que no había una idea clara de lo que era.
El melón de su erradicación. El muflón fue declarado como especie invasora en Canarias en 2011, pero su población sigue aumentando. Y eso que asociaciones ecologistas insulares como ACBC y ATAN ya en 2022 pusieron un plazo máximo a su erradicación de tres años. ¿Qué está pasando? Se da una paradoja curiosa: llegó por culpa de la caza y el principal método de erradicación hasta la fecha ha sido la batida precisamente.
Así, su población se controla con un cupo mínimo de animales a batir: en 2026 por ejemplo el límite está en 236 ejemplares como detalla el Boletín Oficial de Canarias, un 26% más que los 187 del año anterior. En opinión de Jaime Coello, la razón está en que nunca ha habido una voluntad verdadera de erradicación de este animal. Algunas asociaciones ecologistas piden que el control se base en datos científicos, monitorizadas por la administración y ejecutadas por personal especializado.
En Xataka | El árbol más simbólico de Madrid es un peligro para Canarias: el cruce letal que preocupa a los biólogos
Portada | Aldrin Rachman Pradana
Fuente: Artículo original