La “primera ciudad aeropuerto” de Latinoamérica comienza a tomar forma: así es el proyecto que quiere cambiar el transporte
Convertir el Jorge Chávez en esta nueva infraestructura no ha sido una operación rápida ni sencilla. El proyecto ha requerido más de una década de planificación, supervisión y ejecución, desde las primeras fases de desarrollo hasta la puesta en marcha de unas obras divididas en diferentes paquetes y con múltiples empresas implicadas. Antes de levantar los nuevos edificios fue necesario preparar los terrenos, completar los procesos administrativos y ejecutar las infraestructuras necesarias para que el complejo pudiera crecer.
Vista nocturna del acceso principal a la nueva terminal del aeropuerto de Lima
El nombre de “Ciudad Aeropuerto” puede resultar extraño si pensamos en un aeropuerto como una simple terminal, pero responde a un modelo conocido en el sector como airport city: una infraestructura de transporte que funciona como núcleo de un ecosistema económico asociado. En el caso del Jorge Chávez, sus promotores plantean desarrollar una zona donde la actividad aeroportuaria conviva con nuevos servicios y usos vinculados al movimiento de pasajeros, empresas y mercancías. La idea es aprovechar la capacidad de conexión del complejo para ampliar la función tradicional de un aeropuerto y convertirlo en un nodo económico.
Recreación de la modernizada zona peatonal y los edificios de servicios
La imagen que tenemos que evitar es la de una ciudad ya construida alrededor del aeropuerto, porque esa no es la situación actual. El proyecto se encuentra en una fase intermedia: la gran transformación aeroportuaria ya es una realidad, pero el desarrollo asociado al concepto de Ciudad Aeropuerto todavía está creciendo. El primer desarrollo inmobiliario de esta nueva etapa ya ha sido adjudicado, lo que indica que la iniciativa empieza a materializarse más allá de la infraestructura aérea. El objetivo final requerirá años de desarrollo y dependerá de cómo evolucionen esas nuevas áreas.
La dimensión del proyecto se entiende mejor cuando miramos las cifras que hay detrás de esta transformación. La ampliación del Jorge Chávez representa una inversión de 2.400 millones de dólares y está diseñada para acompañar el crecimiento del tráfico aéreo peruano durante las próximas décadas. El nuevo complejo ha preparado el aeropuerto para alcanzar una capacidad de hasta 40 millones de pasajeros anuales, una escala que explica por qué sus responsables no lo presentan únicamente como una mejora operativa, sino como una infraestructura estratégica para el desarrollo del país.
Diseño del complejo hotelero y empresarial adyacente
Detrás de esta transformación también hay una conexión directa con España. La ingeniería pública española INECO participa en el proyecto desde 2014, cuando comenzó junto con la compañía peruana CESEL la supervisión de las obras para OSITRAN. Su trabajo ha acompañado las distintas fases de una ampliación que ha requerido coordinar grandes actuaciones de infraestructura, desde la preparación de los terrenos hasta la puesta en marcha de las nuevas instalaciones.
El caso de Lima permite ver una evolución que afecta a muchos grandes aeropuertos del mundo: dejar de ser únicamente puntos de tránsito para convertirse en nodos donde confluyen diferentes actividades. En el Jorge Chávez, la primera parte de esa transformación ya es visible con la nueva infraestructura aeroportuaria, mientras que la fase de desarrollo de la Ciudad Aeropuerto empieza ahora. El resultado final dependerá de cómo avancen los próximos proyectos, pero la idea de fondo ya está definida: construir un aeropuerto que no solo conecte personas y mercancías, sino que también forme parte activa de la economía que lo rodea.
Imágenes | INECO/LAP | DLPS ARQUITECTOS
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