Un pequeño estudio de Barcelona nos rompió el corazón con su primer juego. Ahora apuestan por algo radicalmente distinto, mezclando acción y Pokémon
Si acabas con ellos, la zona que te rodea cobra vida y recupera su color habitual. Los monstruos (aquí llamados Vlügspawn) desaparecen y ese pequeño trozo de tierra se vuelve amigable. Aún así, como buen roguelite, el mundo se reinicia con cada una de tus muertes. Una extraña criatura llamada Rif te rescata cada vez que pereces para llevarte de nuevo a tu navío para descansar, mejorar tus habilidades y planificar el siguiente intento. Pero lo más diferenciador de este roguelite de acción en 3D está en el toque “Pokémon” que introduce (salvando las distancias). Abi es capaz de hacerse amiga de los Hântu, unas criaturas que luchan a tu lado y cuentan con habilidades activas y pasivas. La forma de encontrarlos, eso sí, no es muy emocionante: son recompensas que obtienes de restaurar Fuentes o de realizar otras acciones.
Wilderings es un roguelite de acción y coleccionismo de criaturas con exploración de mundo abierto
Al menos, es la única manera que he encontrado en la demo. Hay veces que puedes elegir, como suele pasar en el género, una mejora temporal que sólo está disponible en esa run. Por ejemplo, más munición para el arma a distancia que tiene Abi, curación de vida o un Hântu. Es en ese momento cuando puede unirse a tu equipo, aunque el número que puedes llevar está limitado en todo momento. Su uso en combate es entretenido. Abi cubre lo que esperas en un juego de acción como este: golpe básico, golpe fuerte, ataque a distancia, parry y esquive. Son los Hântu los que ponen la gracia: magias en área, envenenamientos, curaciones o ataques físicos letales, por citar algunos de sus efectos. Sus ataques, que utilizas con la cruceta, tienen enfriamiento y no puedes usarlos sin parar, pero son importantes para salir airoso de los combates más complicados.
Por lo que veo en la demo habrá un número considerable de Hântu en la versión final y es posible entrenarlos en tu barco dándoles de comer. Si mueres en un intento, ellos vuelven contigo y puedes empezar la siguiente run con uno de ellos. Además, se registran en la “Pokédex” de turno para descubrir información extra. Estas criaturas me han gustado mucho a nivel de diseño, con un estilo adorable perfecto para llenar estanterías de merchandising.
Wilderings tiene buena pinta, pero le vendrá bien el Steam Next Fest
Tu barco actúa como zona de descanso, pero también de mejora. En cada intento obtienes diversos recursos que se pueden utilizar de varias formas, ya sea para entrenar a los Hântu, para mejorar ciertas habilidades de Abi o para conseguir unas semillas especiales que puedes plantar en tu barco. Al hacerlo, crece una planta mágica que otorga ventajas a la protagonista principal. Quedan bonitas cuando crecen y ofrecen algo de personalización. Los desbloqueos permanentes no se reducen a las mejoras de Abi. También es posible incrementar sus capacidades si encuentras la ventaja durante las runs. Por ejemplo, puedes conseguir un gancho para utilizarlo en algunos puntos muy específicos y llegar a nuevas alturas. Otra mecánica desbloqueable es la que te permite andar por las paredes (siempre y cuando haya un elemento concreto).
Este primer contacto me ha dejado con mucho interés por conocer más del videojuego
Todo esto hace que sea una aventura con cierta verticalidad y más dinamismo del que parece al principio. Y me alegra, porque en mis primeros minutos con el juego no me convenció el manejo y el movimiento de Abi. Te confirmo que fue una sensación pasajera, aunque seguro que aún se pueden pulir un poco más sus animaciones y afinar algo más los controles para que sea una experiencia más precisa. Lo que no me ha gustado es que a veces es difícil distinguir a los enemigos en pantalla. Tienen una gama cromática grisácea, apagada, en consonancia con el mundo triste en el que viven. Se confunden tanto que, a veces, no he sido consciente de que tenía un Vlügspawn cerca (sobre todo si vienen por la espalda, porque la cámara no está muy alejada). Es un poco frustrante.
Más allá de eso, este primer contacto me ha dejado con mucho interés por conocer más del videojuego. Creo que Herobeat está construyendo un roguelite muy entretenido, no tanto porque sea innovador, sino porque el conjunto funciona bien. El combate cumple, las criaturas enriquecen la propuesta y la exploración del mapa es interesante, por lo que tiene mucho potencial aunque no invente la rueda. Dicho esto, espero que se profundice más en la utilidad y uso de los Hântu, y que no le pase como a Adore, un juego que pocos conocerán, pero que a mí me gustó, a pesar de sus limitaciones en el uso de criaturas y en el progreso. Ya veremos cómo evoluciona hasta su salida, pero seguro que el feedback del Steam Next Fest le viene de perlas al estudio para que Wilderings sea un juegazo.
Fuente: Artículo original