Los chorros de energía de los agujeros negros son tan potentes que pueden remodelar galaxias enteras y ahora sabemos cómo medirlo
Los antecedentes. Hasta ahora, nadie sabía cómo medir la potencia de los jets de un agujero negro. Lo único que se hacía era medir mediante métodos calorimétricos las cicatrices que dejan en el espacio. Cuando se liberan, pueden dejar a su paso puntos calientes y agujeros en el medio intergaláctico. Sin embargo, como explican en un artículo de Interesting Engineering, esto es algo así como querer medir la potencia de un motor observando las huellas de los neumáticos del coche. Lo importante es analizar directamente la maquinaria. Y eso justamente es lo que se ha logrado hacer ahora.
Medidas indirectas. En los sistemas formados por un agujero negro y una estrella, el agujero negro se alimenta poco a poco del gas que rodea a la estrella. Cuando se va acercando a él, el gas empieza a girar cada vez más deprisa, generando mucho calor y energía. Parte de esa energía no cae dentro del agujero negro, sino que salta hacia afuera, formando los jets.
A su vez, la estrella libera flujos de partículas muy intensos, que dan lugar a lo que se conoce como vientos estelares. Esos vientos estelares pueden interactuar con los jets y doblarlos. Y ahí está la clave. No se pueden medir los jets como tal, pero sí la resistencia que oponen a ser doblados por los vientos estelares. Podemos saber por ejemplo cómo de fuerte es una persona al analizar su capacidad para vencer en un pulso a alguien cuya fuerza sí conocemos.
Cambios de trayectoria. La trayectoria global de los jets depende del flujo de momento tanto de los propios jets como de los vientos. Como el flujo de momento del viento sí puede calcularse, basta con analizar la trayectoria para despejar la incógnita. Los datos, además, se pueden afinar aún más con una serie de simulaciones por ordenador. El resultado es un cálculo bastante aproximado de la potencia de los jets.
Hay limitaciones. La mayor limitación de este estudio es que solo se ha analizado un agujero negro. Habría que repetir el procedimiento con más jets en más agujeros negros para comprobar si existe una tendencia y, por lo tanto, si el método es válido.
Evolución galáctica. Dado que los chorros de los agujeros negros más grandes pueden afectar notablemente a la evolución galáctica, este método podría ser muy útil para entender mejor cómo se forman las galaxias. Por eso es importante pasar al segundo paso y comprobar si el método es reproducible, especialmente con agujeros negros más grandes.
Imagen| Un agujero negro supermasivo expulsa un chorro de plasma de 3.000 años luz de longitud, viajando a casi la velocidad de la luz. Concepto artístico de la NASA
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