Hace cinco años liberaron 25 “superdepredadores” noruegos en Asturias. La pregunta es si hacía falta
Preocupación menor. De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), el pigargo europeo está catalogado como “preocupación menor” a nivel global, ya que tiene poblaciones estables o en aumento en gran parte de Europa central, Rusia y Escandinavia (sin ir más lejos, es abundante en Noruega). Este buen estado de conservación global es precisamente uno de los argumentos de los críticos: reintroducirlo en España no era una cuestión prioritaria.
Lo que le faltaba al salmón atlántico. El salmón atlántico de los ríos de Asturias y Cantabria está en horas bajas (este año la pesca del “campanu” se ha hecho eterna). Su declive es la suma de décadas de calentamiento de las aguas, el cambio hidrológico y las enfermedades, además de la sobrepesca y la pérdida de su hábitat, como explica un estudio de la Universidad Complutense de Madrid.
En este escenario casi apocalíptico aterrizó en 2021 un depredador que lo tiene en su dieta y de qué forma: los pigargos se juntan para cazar salmón durante su remontada de desove. No es que el pigargo sea el culpable de la desaparición del salmón en el norte de España, pero su presencia se traduce en más presión sobre sus hombros.
Portada | Diego Delso
Fuente: Artículo original