De cero a 800 km/h en 5,3 segundos: China ha vuelto a romper un récord mundial con su apuesta por la levitación magnética
También hay que frenar. Alcanzar esa velocidad en un recorrido tan corto obliga a resolver otra parte igual de delicada: detener el vehículo con precisión. Según Donghu Laboratory, el sistema puede completar la frenada en unos 200 metros combinando la resistencia magnética de la vía con fuerza electromagnética. Para controlar cada fase, el equipo utiliza sensores y codificadores capaces de situar el modelo con precisión milimétrica. Como referencia, pasar de 0 a 800 km/h en 5,3 segundos supone una aceleración media de unos 4,3 G, muy lejos de las condiciones que encontraríamos en un tren de pasajeros.
No es un tren comercial. Conviene ponerle apellido al récord para no compararlo con pruebas que persiguen otra cosa. El SCMaglev L0 japonés alcanzó 603 km/h en 2015 con un vehículo tripulado, mientras que CRRC ha desarrollado en China un sistema maglev diseñado para alcanzar 600 km/h. Donghu juega en otra categoría: su instalación busca estudiar aceleraciones, velocidades, control y frenadas extremas en distancias muy cortas. Por eso, esos 800 km/h no significan que China haya puesto en circulación el tren de pasajeros más rápido del mundo.
Mucho más que velocidad. Alcanzar 800 km/h permitió al laboratorio cumplir el objetivo de diseño de la pista, una instalación concebida para mucho más que perseguir récords. Entre las aplicaciones previstas aparecen ensayos para nuevas generaciones de maglev, pruebas aerodinámicas y de sobrecarga, calibración de velocidad, trineos electromagnéticos y lanzamiento electromagnético aeroespacial.
Imagenes | Donghu Laboratory
Fuente: Artículo original