Estamos diagnosticando mal el síndrome de ovario poliquístico. Por eso, estos científicos han propuesto cambiarlo de nombre
Tras observar este dato, han optado por proponer un nuevo nombre: síndrome metabólico poliendocrino del ovario. Así se hace referencia a los factores que sí son comunes en todas las pacientes. Una afectación de sus hormonas, que tiene efectos sobre los ovarios y también puede afectar al metabolismo.
Todo empieza con los andrógenos. Por lo general, el SOP (o SOM, como lo queramos llamar), se caracteriza por una síntesis excesiva de andrógenos en los ovarios. Estas son las que coloquialmente se conocen como hormonas masculinas, aunque también se producen en los ovarios. No obstante, sus niveles en el organismo femenino suelen ser mucho más bajos.
Cuando ascienden, afectan a la capacidad de los ovarios para ovular correctamente y, además, afectan a los niveles de otras hormonas ligadas al ciclo menstrual, como la LH y la FSH. La FSH suele tender a bajar, mientras que la LH aumenta. Esta hormona tiene muchas funciones, entre las que se encuentra promover la síntesis de más andrógenos. Por eso, se siguen generando aún más hormonas masculinas. Es un círculo vicioso.
Los síntomas. Las personas con este síndrome suelen tener síntomas como ciclo menstrual ausente o alterado, anovulación, crecimiento del vello facial, acné, caída del cabello o quistes en los ovarios. No debemos confundir el síndrome de ovario poliquístico con los ovarios poliquísticos. Esto último es un fenómeno que se puede ver en ecografía y que no significa necesariamente la presencia del síndrome. Por esa razón se ha propuesto cambiar el nombre.
Siguiendo con los síntomas, el SOP también suele ir acompañado de resistencia a la insulina. Esa es la razón por la que también se considera un síndrome metabólico. Como resultado, a veces se pueden producir otras afecciones, como diabetes tipo 2 u obesidad.
2 de 3. El SOP se diagnostica cuando se dan 2 de 3 criterios diagnósticos. Estos son el exceso de andrógenos, el periodo menstrual irregular o ausente y los ovarios poliquísticos. Los quistes se producen porque, al no poder producirse la ovulación adecuadamente, los folículos en los que maduran los óvulos se quedan atascados en su estado inmaduro y se acumulan. El óvulo no se libera y se produce el quiste. Sin embargo, se calcula que el 30% de las personas con SOP no tienen estos quistes. De hecho, el porcentaje podría ser aún mayor. Lo que ocurre es que, quizás por ese nombre tan poco adecuado, no se esté prestando atención a esos casos.
No es definitivo. El nuevo nombre para el SOP es una propuesta. Ahora, las autoridades sanitarias competentes, así como otros científicos independientes, deben evaluarlo. En Inglaterra, el NHS ya ha asegurado que valorará la propuesta detenidamente. Desde luego, es un comienzo. Ahora solo falta que se le preste mucha más atención al sufrimiento de las mujeres.
Portada | Magnific | Sydney Fought
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