Unos investigadores han decidido ponerle patas a un teléfono móvil y el resultado ha sido un robot que camina
Tener dos piernas no significa saber caminar. A diferencia de un robot con ruedas, PhoneBot debe coordinar sus articulaciones mientras reparte el peso y evita que un paso desestabilice el siguiente. Para conseguirlo, los investigadores entrenaron un sistema de control en simulaciones mediante aprendizaje por refuerzo, una técnica que permite mejorar el comportamiento a partir de recompensas y penalizaciones. Durante ese proceso detectaron que el robot tendía a favorecer una pierna, así que introdujeron un mecanismo para fomentar movimientos simétricos. Después trasladaron ese sistema al prototipo físico para comprobar si podía caminar.
Y llegó el momento de comprobar si todo aquello funcionaba fuera de las simulaciones. Según las pruebas documentadas por los propios investigadores, PhoneBot ha conseguido caminar y levantarse después de quedar boca abajo, dos capacidades que mostraron en sus demostraciones con el prototipo físico. También enseñaron cómo puede utilizar la cámara del teléfono para detectar a una persona y orientar el torso hacia ella, aunque eso no demuestra que pueda seguirla caminando de forma autónoma por cualquier entorno. El pequeño robot incorpora, además, funciones de conversación, pero aquí hay un matiz importante: el reconocimiento de voz y el modelo de lenguaje se ejecutan en un ordenador externo.
Hay otro detalle que hace todavía más curioso el experimento: entre los teléfonos que el equipo puso a prueba había un Honor 9, un modelo lanzado en 2017. No era el único, porque también utilizaron tres Android económicos más recientes, pero su presencia demuestra que el sistema no exige necesariamente un móvil de última generación. Según el estudio, el Honor 9 pudo ejecutar las funciones principales evaluadas, con una excepción: el mapeo del entorno mediante ARCore, que no estaba disponible por la ausencia de los servicios necesarios de Google en ese dispositivo en Estados Unidos. Eso sí, los autores no atribuyen todas las demostraciones físicas a ese teléfono concreto.
Dar una segunda vida a un smartphone también plantea otra pregunta: ¿cuánto cuesta construir el resto del robot? Los investigadores calculan que los componentes necesarios para fabricar el cuerpo de PhoneBot cuestan unos 400 dólares, sin incluir el móvil, y buena parte del presupuesto se destina a los 13 motores de sus articulaciones. El equipo ha compartido documentación y archivos de diseño para facilitar su reproducción, aunque bajo una licencia que restringe los usos comerciales. Por eso, pese a que lo presentan como una plataforma abierta, esos materiales no cumplen los criterios habituales del hardware de código abierto. Tampoco hemos podido verificar que todo el software necesario esté disponible públicamente.
La idea de utilizar un smartphone como cerebro de un robot no es completamente nueva. En 2021, investigadores de Intel Labs presentaron en la conferencia ICRA OpenBot, un proyecto que permitía convertir un teléfono en el centro de control de un pequeño vehículo con ruedas, cuyo cuerpo podía construirse por unos 50 dólares. La diferencia está en lo que han conseguido ahora en UCLA: trasladar ese planteamiento a una máquina que camina sobre dos piernas, donde mantener el equilibrio añade dificultades. Esto abre nuevas posibilidades para investigar y experimentar con robótica bípeda sin depender necesariamente de equipos mucho más costosos.
De momento, no conviene pedirle a PhoneBot que nos traiga un café: ni tiene brazos para cogerlo ni está preparado para moverse por cualquier superficie. Su sistema de marcha se ha entrenado para suelos planos y sus motores económicos también imponen limitaciones, aunque los investigadores quieren añadir brazos ligeros y probar terrenos más complicados. Con todo, hay algo bastante divertido en este experimento: mientras nosotros dejamos un teléfono olvidado en un cajón porque se ha quedado antiguo, en UCLA han demostrado que puede servir para dar vida a un robot con piernas. Y hacerlo caminar.
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