Madres buscadoras son extorsionadas con imágenes manipuladas con IA de sus seres queridos
La asociación advirtió que estos actos podrían ser cometidos por grupos delictivos que siguen un modus operandi claramente identificado: “Utilizan las fotografías e información pública contenida en las fichas de búsqueda emitidas en redes sociales. Mediante software de generación de imágenes por IA, crean fotografías falsas e impactantes donde pretenden mostrar al familiar en condiciones extremas o deplorables”, señaló.
Añadió que, posteriormente, los contenidos se envían a quienes buscan a sus seres queridos, con la promesa de que, a cambio de cierta cantidad de dinero, la persona desaparecida será entregada en un punto específico. Reynalda Chavira Pulido, presidenta de la organización, precisó en una declaración retomada por La Jornada que los montos exigidos por los supuestos rescates ascendían hasta los 30,000 pesos.
El colectivo llamó a las familias a “no caer en pánico”. Recordó que las imágenes generadas con IA pueden presentar inconsistencias técnicas que ayudan a identificar su origen. Entre los indicios mencionó extremidades deformes o manos con un número incorrecto de dedos, pupilas asimétricas, rasgos faciales desproporcionados, texturas de piel irreales, iluminación incoherente y fondos borrosos con objetos o letras ilegibles.
La organización subrayó que “ningún grupo o autoridad legítima condiciona la entrega de un ser querido a transferencias o pagos”. Por ello, recomendó a las personas afectadas mantener la calma, verificar la información recibida y evitar decisiones precipitadas ante la presión emocional.
En este contexto, Chavira Pulido también denunció la falta de acompañamiento institucional. Explicó que, hasta hace poco, el colectivo contaba con el apoyo de un investigador para verificar los mensajes y determinar si se trataba de extorsiones. Sin embargo, aseguró que el especialista fue retirado del caso sin motivos aparentes. Asimismo, cuestionó la falta de comunicación con la fiscalía local y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas. Según indicó, las familias continúan sin obtener respuestas y las labores de localización no avanzan como esperan.
Hasta el momento, se desconoce si los intentos de extorsión fueron denunciados formalmente. Tampoco hay información sobre el inicio de investigaciones por parte de las autoridades correspondientes.
El muy extraño caso de la ficha de búsqueda que fue compartida en redes sociales cuando la niña había sido reportada como localizada semanas atrás: ¿qué nadie verifica la información que comparte?
Las dos caras de la IA en la crisis de desaparecidos en México
El caso evidencia el doble uso que puede tener la IA en una crisis tan compleja como la que enfrenta México por el creciente número de personas desaparecidas. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, en el país hay más de 135,000 personas desaparecidas y no localizadas. Sin embargo, organizaciones civiles dedicadas a la búsqueda advierten que la cifra podría estar subestimada debido a los casos que no se denuncian ni se registran.
Al mismo tiempo, tecnologías como la IA han permitido a distintos colectivos visibilizar el problema a través de campañas de concientización y difusión de alto impacto. El año pasado, por ejemplo, el Colectivo Luz de Esperanza recurrió a algoritmos inteligentes para crear videos en los que las personas desaparecidas “hablan”, cuentan quiénes son y a quiénes extrañan.
En una iniciativa similar, la Universidad Nacional Autónoma de México encabeza un grupo que busca desarrollar un software basado en IA capaz de generar progresiones de edad faciales de manera automática. El objetivo es mostrar cómo podría lucir actualmente o en el futuro alguien que desapareció hace años.
Pese a estas aplicaciones, el caso de Madres en Lucha por tu Regreso a Casa demuestra que esta tecnología también puede emplearse para fabricar imágenes falsas, exponer a las familias a mayores riesgos y obstaculizar sus esfuerzos. Estas prácticas además agravan la situación de quienes, con recursos limitados y sin el respaldo institucional esperado, intentan localizar por cuenta propia a sus seres queridos.
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