Te duelen los dientes y cada vez tenemos más claro uno de los culpables: la contaminación del aire se infiltra en nuestras encías
Estrés oxidativo. Lo que vieron los investigadores brasileños fue que la exposición a las partículas PM-25 provocó alteraciones inflamatorias y oxidativas en la lengua y el periodonto de los roedores. Observaron también hiperqueratosis, desorganización epitelial y un aumento de los marcadores inflamatorios.
Sin embargo, lo importante aquí es que la exposición al PM2.5 agravó el daño y redujo la fracción de volumen óseo alveolar únicamente en los ratones a los que se les había inducido previamente la inflamación periodontal. Es decir, el estudio presenta el PM2.5 como un cofactor que empeora una enfermedad preexistente, y no como la causa primaria que origina la periodontitis por sí sola. Además, los científicos midieron la pérdida de hueso alveolar mediante microtomografía, pero en ningún momento evaluaron la movilidad dental ni el desprendimiento o pérdida de dientes.
Limitaciones. Para trasladar este tipo de estudios al riesgo real que se vive en los humanos, hay que entender que este estudio se ha hecho únicamente en ratones jóvenes machos y la dosis utilizada sirve para probar mecanismos biológicos en un entorno acelerado, pero complica mucho calcular el efecto a largo plazo.
En humanos hay también algunas pruebas interesantes sobre el efecto de la polución sobre la salud dental. Por ejemplo, un estudio que se hizo en 96 ciudades de China mostró que los aumentos a largo plazo de PM2.5 incrementaban el riesgo de periodontitis entre un 7 y un 9%.
Otra investigación en Corea del Sur con más de 42.000 participantes vinculó el aumento de partículas PM10 con una mayor prevalencia de esta afección. Pero los resultados no son tan perfectos, puesto que un estudio hecho en Colombia en 2025 no halló ninguna asociación entre los niveles de PM2.5 y la periodontitis grave, a pesar de analizar exposiciones medias de hasta diez años.
Vía | El Confidencial
Imágenes | Matej
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