“No odiamos lo suficiente a los periodistas”: la frase recurrente de Milei que estaría debilitando la democracia en Argentina
El equipo de RSF encontró que 498 de los contenidos compartidos insinuaban o acusaban a la prensa de participar en actos de corrupción. Según la organización, el mandatario sostiene que, tras eliminar la publicidad oficial o pauta estatal, los medios y periodistas comenzaron a difundir información falsa como represalia, debido a que anteriormente dependían económicamente de los recursos públicos.
“Así, republica varios mensajes que explicitan esta lógica, entre ellos publicaciones que califican de ‘mendigos’ a medios a los que se les retiró la pauta oficial, o que sostienen que los periodistas, ‘ensobrados’ (literalmente, ‘metidos en sobres’ como los billetes de un soborno), operan burdamente contra su gobierno porque les quitó la pauta”, precisa la entidad defensora de la libertad de prensa, que añade que no existen elementos que permitan sustentar estas declaraciones.
De acuerdo con el informe, Milei ha afirmado que el 95% de quienes ejercen el periodismo en Argentina son mentirosos, corruptos o delincuentes. Asimismo, señala que, dentro de su discurso, cuestionar las decisiones de su administración equivale a oponerse a sus ideas políticas y respaldar a sus adversarios.
La investigación también señala una contradicción en los argumentos del presidente. “La lógica mercantil que Javier Milei atribuye a la prensa argentina no se limita (…) a su supuesta dependencia del dinero público: también sería una cuestión de avidez por el dinero en general. Lo afirma sin rodeos: si los medios lo atacan, es también porque eso ‘les rinde más’. Así, resulta imposible satisfacer al presidente”.
Uno de los hallazgos más llamativos del análisis es que la mayoría de los mensajes de Milei contra la prensa no son de su autoría. El 89% de las publicaciones de esta naturaleza identificadas correspondieron a retuits, mientras que apenas 1,2% fueron redactadas directamente por el titular del Ejecutivo.
Por otra parte, el organismo documenta la presencia recurrente de la consigna “No odiamos lo suficiente a los periodistas” y relaciona estas publicaciones con acontecimientos específicos. Entre ellos destaca el debate sobre el supuesto financiamiento ruso a medios argentinos para difundir contenidos críticos del gobierno, registrado entre el 3 y el 5 de abril; la denuncia contra periodistas de TN que grabaron espacios comunes de la Casa Rosada el 20 de abril, y la posterior prohibición de acceso al palacio presidencial para todos los reporteros acreditados.
A estos episodios se suman otros relacionados con presuntas irregularidades dentro de su equipo de trabajo, como las investigaciones contra su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por supuesto enriquecimiento ilícito. El funcionario reconoció posteriormente haber omitido alrededor de 500 000 dólares en sus declaraciones patrimoniales y presentó su renuncia el 27 de junio de 2026.
Thibaut Bruttin, director general de RSF, sostiene que cualquier jefe de Estado tiene derecho a cuestionar un artículo, solicitar una rectificación o ejercer su derecho a réplica. Sin embargo, acusa al mandatario argentino de recurrir a una estrategia que va más allá de la crítica: “Cuando un presidente de la República utiliza su cuenta de X para atacar continuamente a la prensa, insultarla, difamarla y presentarla como enemiga del Estado, ejerce todo el peso de su autoridad política para doblegar uno de los pilares de la democracia”.
Añadió: “Javier Milei ha elegido profundizar la violencia verbal, los insultos y la desinformación. Es indigno de un alto funcionario público”.
Las denuncias de RSF se producen en un contexto de cuestionamientos sobre las condiciones para ejercer el periodismo en Argentina. En la Clasificación Mundial de Libertad de Prensa 2026, el país descendió al puesto 98, once posiciones respecto a 2025 y 69 lugares frente a 2022, en otras palabras, el peor nivel en los 25 años de historia del ranking.
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