Otro problema para el Boeing 737 MAX: acaba de salir a la luz un nuevo fallo de software
No es algo completamente nuevo. Según reconstruye CBS, Boeing tuvo conocimiento de él por primera vez en noviembre de 2024, después de que una aerolínea alertara a la compañía, y en febrero de 2025 concluyó inicialmente que no suponía un problema de seguridad. La situación cambió con nueva información aportada por operadores durante 2026, que llevó al fabricante a abrir una revisión más profunda. Ese proceso terminó desembocando en el aviso enviado a las aerolíneas a finales de agosto y en la revisión que ahora mantiene abierta la FAA.
Repercusiones. El asunto ya está condicionando tanto las entregas como los planes de Boeing para ampliar la familia MAX. Reuters recoge que Southwest y United han solicitado recibir nuevos aviones con una versión anterior del software, mientras WestJet afirma que opera con la versión investigada sin haber registrado sucesos asociados. Pero la consecuencia de mayor alcance afecta al 737 MAX 10: la FAA ha decidido retrasar su certificación hasta quedar satisfecha con la resolución del problema, apenas unos días después de que Boeing asegurara que la aprobación de esta variante estaba ya muy cerca.
Avión bajo la lupa. Todo esto ocurre, además, alrededor de un avión que lleva años sometido a una vigilancia excepcional. Los accidentes de Lion Air JT610 en 2018 y Ethiopian Airlines ET302 en 2019, en los que murieron 346 personas, provocaron la inmovilización mundial del 737 MAX y situaron bajo escrutinio tanto su diseño como la supervisión de Boeing. En 2024, el incidente del MAX 9 de Alaska Airlines, que perdió en vuelo el tapón de una salida de emergencia, volvió a poner el foco sobre los procesos de fabricación y control de calidad de la compañía.
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