Cómo Medellín está usando IA para resolver el “caos operativo” de su industria textil
“El acceso a la tecnología no te hace diferente. Te hace único saber usarla a tu favor”, explicó Rosa Fernández Velilla, de Prompt Couture, una consultora europea especializada en IA, durante el CFS 2026.
Rosa Fernández Velilla, fundadora y CEO de Prompt Couture, en el CFS 2026.
Inexmoda
Ese problema también explica por qué Medellín está intentando conectar su industria tradicional con el ecosistema tecnológico. Ruta N, el centro de innovación y negocios de la ciudad, desarrolló StartIA Intelligence, una plataforma que usa IA para organizar información sobre startups y facilitar conexiones entre compañías que tienen un problema y otras que podrían ayudar a resolverlo.
La herramienta no está enfocada exclusivamente en moda, pero la lógica encaja con una industria en la que no todas las empresas pueden desarrollar internamente sistemas de automatización.
Booth de Ruta N, centro de innovación y negocios de Medellín, Colombia. Un entidad pública sin fines de lucro fundada en 2009.
Alondra Flores
Otro ejemplo claro de éxito en el retail de moda, impulsado por Ruta N, es LAX Tech, liderada por el emprendedor Sergio Arango Giraldo. La startup trabaja con marcas para conectar información que suele estar repartida entre tiendas físicas, comercio electrónico, CRM (Gestión de Relaciones con el Cliente) y otros canales, y utilizarla para tomar decisiones sobre puntos de venta y crecimiento general. De acuerdo con Giraldo, el cuello de botella es conseguir que los datos “se comuniquen entre sí y lleguen a tiempo a quien debe decidir qué hacer con ellos”.
El 1 de octubre, WDCD México GNP reunirá en el CENART proyectos de arquitectura, moda, fotografía, reciclaje, tecnología y trabajo comunitario.
Los datos prometen, ¿pero realmente funcionan en la práctica?
Una de las promesas más discutidas en torno a la digitalización de la moda es que los datos pueden reducir parte de la incertidumbre que tanto atormenta a la industria, pues cuanto más información se obtiene, más precisas pueden ser las previsiones y, con ello, los ajustes en la producción.
La tecnología está intentando acortar esa distancia desde antes de que una prenda exista físicamente. Herramientas de diseño y simulación 3D permiten probar materiales, cortes y ajustes sobre avatares digitales antes de cortar el primer metro de tela. Durante Nextech, Fernández Velilla explicó que una de las compañías con las que trabaja logró reducir alrededor de la mitad de sus muestras físicas mediante este tipo de procesos digitales. La ventaja no es solo creativa: cada muestra que no necesita fabricarse puede significar menos tela, menos envíos, y muchas menos correcciones antes de llegar a concretarse.
La industria textil colombiana en datos. Fuente de data: FashionUnited Colombia / Jeanologia.
Alondra Flores
Los sistemas pueden combinar ventas históricas, devoluciones, niveles de existencias y otros datos para sugerir cuánto comprar o reponer. Sin embargo, eso no significa que puedan anticipar con exactitud qué será un éxito.
“Cuanto más nuevo sea el producto o el mercado, menos información histórica existe para alimentar la predicción. Eso es seguro”, indica Velilla. Y ahí aparece uno de los límites más interesantes de toda esta transformación; los datos funcionan mejor cuando existe un pasado del cual aprender, pero la moda siempre intentar adelantarse a lo que todavía no sucede.
Colombia tiene una gran oportunidad de nearshoring
Convertir la tecnología en una ventaja internacional exige algo más que incorporar nuevas herramientas. Sebastián Pérez, CEO de la marca Agua Bendita, sostiene que una compañía que quiere crecer debe identificar primero qué capacidades le hacen falta: “Ver los datos del e-commerce para saber dónde tengo potencial para expandirme, en qué países ¿Datos, intuición? Se quiere de ambas cosas”.
Gran parte del negocio de Agua Bendita se realiza fuera del país. La marca, nacida en Medellín en 2003, tiene presencia local en Cali, Barranquilla y Bogotá, pero también en más de 50 países, entre ellos México, Venezuela y EE UU.
Pérez explicó que la compañía combina pruebas en nuevos mercados mediante pop-ups y otros formatos con los datos que genera su comercio electrónico para identificar en qué países existe mayor potencial de expansión. “Las cifras ayudan a unir los puntos, sin dejar de lado las conversaciones internas, el conocimiento local y la experiencia de quienes operan dentro y fuera de Agua Bendita”.
Conferencia: ¿Lo mismo para todos? Claves de los mercados estratégicos. Juan Manuel Serna, cofundador y CEO de Ancora, Eduardo Martín, vicepresidente corporativo de STF Group; Fernando Maudo, presidente del consejo de administración de Kiabi, y Carlos Soler-Duffo, miembro del consejo de administración de Bimba y Lola.
Cortesía: Inexmoda
Ese equilibrio se vuelve todavía más importante cuando una empresa entra en territorios donde apenas tiene datos. Carlos Mario Ramírez, de la marca de ropa interior femenina Leonisa, explicó que la compañía llegó a plantearse desde 2018 como una organización “centrada en los datos”, con la intención de conocer mejor al consumidor y utilizar esa información para anticipar comportamientos. “Cuando una marca entra a un país nuevo, las predicciones inevitablemente recaen sobre supuestos. Ahí vuelve a entrar la experiencia y la intuición”.
Para las empresas colombianas, esa mezcla resulta indispensable en un mercado internacional que cambia con volatilidad. Agustín Gómez, CEO y copropietario de Mixer&Pack, una empresa involucrada en el desarrollo de perfumería y cosmética, describe que las compañías deben mantener el “radar siempre encendido” para detectar nuevas oportunidades. La tecnología puede ampliar ese radar, pero no sustituye la capacidad de interpretar lo que está ocurriendo y reaccionar antes de que cambien nuevamente las condiciones.
Desde el punto de vista del presidente de Inexmoda, el problema de la industria textil va más allá de encontrar oportunidades internacionales, se deben construir empresas resistentes, capaces de sostener las dificultades cuando llegan; dotadas de tecnologías operativas que decrezcan los problemas. “Puedes tener tener una marca efervescente. Colombia tiene una gran luz, pero el enfoque está en convertir esta capacidad creativa en negocios que crezcan sin perder identidad. Que la escalabilidad no te haga perder tu diferenciador”.
Si Colombia quiere aprovechar que las cadenas globales requieren proveedores más flexibles y cercanos, necesita fusionar su tradición textil con capacidad operativa, que los datos se comuniquen entre sí y que la logística sea capaz de responder a la demanda.
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