China ha construido un “autobús escolar” vertical: un ascensor de 288 metros para niños que antes escalaban hasta clase
Aunque forma parte de un proyecto turístico, el sistema tiene también una función práctica para quienes viven en la zona. Los dos ascensores y el teleférico están abiertos gratuitamente para los habitantes de Nizhuhe y Guanzhai, y las autoridades locales habilitaron un acceso específico para los estudiantes durante sus desplazamientos diarios. La llegada de más visitantes al cañón también hizo necesario ampliar la capacidad disponible, ya que el primer ascensor comenzó a quedarse corto en los periodos de mayor afluencia.
El trazado que conecta Nizhuhe con Guanzhai atraviesa el Gran Cañón de Nizhuhe hasta la zona elevada donde está la escuela
El impacto de la infraestructura no termina en el trayecto hasta la escuela. La apertura del sistema de ascensores y la creciente popularidad del Gran Cañón de Nizhuhe han contribuido a transformar un lugar que durante años estuvo condicionado por su aislamiento en un destino con mayor actividad turística. Según las fuentes locales citadas por Xinhua, esa llegada de visitantes ha favorecido que algunos vecinos desarrollen nuevas actividades económicas vinculadas al turismo y a los productos de la zona.
El ascensor de Nizhuhe no es la infraestructura más grande que ha construido China, ni pretende competir con sus grandes proyectos nacionales. Su valor está en otra medida: la capacidad de transformar una dificultad cotidiana en una conexión sencilla para quienes dependen de ella cada día. En un lugar donde durante años la geografía marcó los límites de una comunidad, una obra construida sobre una pared de roca ha cambiado la forma en la que sus habitantes estudian, se desplazan y se relacionan con el exterior.
Imágenes | Xuanwei Yatuo
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