Nuevo México declara a las plataformas de Meta como un “perjuicio público” por daños a la salud mental
En la primera etapa del juicio, los tribunales determinaron que Meta había violado en repetidas ocasiones la Ley de Prácticas Desleales de Nuevo México, al integrar en sus redes sociales algoritmos de recomendación que conducen a los usuarios más jóvenes hacia contenido dañino y que promueven prácticas peligrosas. Esta primera sentencia obligó a la compañía a pagar una multa de 375 millones de dólares.
Ahora, en la segunda parte del proceso, el juez Bryan Biedscheid, del Tribunal de Distrito de Santa Fe, determinó que las redes sociales de Meta constituían un “perjuicio colectivo” en virtud de la legislación de Nuevo México.
“Del mismo modo que la contaminación nociva producida por una fábrica puede perjudicar el derecho público común a un aire razonablemente limpio, los efectos nocivos de las plataformas de Meta sobre los niños no se limitan a dichas plataformas, sino que se extienden a internet en su conjunto y, quizás lo más preocupante, al mundo real, creando una carga social común y un daño para los niños afectados, sus familias, sus escuelas, así como para los hospitales y las fuerzas del orden”, señaló el juez.
La mayor parte de la nueva multa impuesta a la empresa tecnológica se destinará a la creación de un fondo de compensación que financiará tratamientos y terapias para los usuarios que hayan resultado afectados por el uso de las plataformas, así como a la implementación de medidas de concienciación y mecanismos de detección de riesgos que permitan diseñar estrategias de prevención.
El juez también ordenó a Meta establecer medidas para garantizar que ninguna cuenta perteneciente a un usuario menor de 18 años sea recomendada a un adulto, así como prohibir el intercambio de mensajes privados entre mayores de edad y adolescentes. Adicionalmente, exigió eliminar el recuento de “Me gusta” para los usuarios menores de edad y bloquear las notificaciones enviadas a sus teléfonos todos los días entre las 22:00 y las 7:00 horas.
La medida también contempla suspender dichas notificaciones durante el año escolar ordinario entre las 8:00 y las 15:00 horas, excepto los fines de semana. Asimismo, Meta deberá implementar un límite de uso obligatorio para los usuarios menores de edad de 90 horas acumuladas por mes en Instagram y Facebook, equivalente a unas tres horas diarias.
El fiscal general de Nuevo México, Raúl Torrez, aseguró que la sentencia del tribunal “es una victoria para todos los padres que se han preocupado por el impacto de las redes sociales en sus hijos y para todos los niños que merecen crecer en un entorno más seguro en internet”. También afirmó que, desde el inicio, el caso buscó proteger a las infancias y “garantizar que una de las mayores empresas tecnológicas del mundo no pueda lucrarse con prácticas que ponen en peligro a los jóvenes sin consecuencias”.
¿El caso de Nuevo México influirá en otras demandas en contra de Meta?
El proceso de Nuevo México es considerado histórico. El veredicto de la fase inicial fue calificado como el primero dictado en contra de una compañía tecnológica por “engañar a los consumidores y poner en peligro a los niños”. En línea similar, la última sentencia es considerada la multa más elevada que Meta ha recibido por no garantizar la seguridad infantil. Además, se especula que podría ser la primera vez que una empresa de redes sociales es considerada como un perjuicio público.
Los especialistas consideran que lo ocurrido en Nuevo México podría influir en otros juicios que Meta enfrenta en distintas jurisdicciones de Estados Unidos, así como en otras partes del mundo. El fallo se suma a una creciente presión sobre las grandes plataformas digitales por el impacto de sus productos y modelos de negocio en los usuarios más jóvenes.
La próxima semana, en California, iniciará otro juicio contra Meta y Google tras una demanda presentada por al menos 1,600 personas de todo Estados Unidos. Los demandantes acusan a las empresas de crear productos adictivos que habrían contribuido a la depresión, las autolesiones y otros problemas de salud mental entre menores.
En línea similar, en Massachusetts, la compañía liderada por Mark Zuckerberg enfrenta una demanda presentada por la fiscalía estatal, en la que se acusa a Instagram de haber sido diseñado para generar un uso adictivo entre niños y adolescentes.
Por su parte, los resultados preliminares de una investigación realizada por la Comisión Europea determinaron a finales del mes pasado que Meta incumple la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) debido al supuesto “diseño adictivo” de Instagram y Facebook. El Ejecutivo comunitario considera que la empresa debe modificar la arquitectura de ambas plataformas mediante la desactivación de funciones habilitadas por defecto, como la reproducción automática de videos y el desplazamiento infinito.
De no atender las recomendaciones, la compañía podría enfrentar sanciones de hasta 6% de sus ingresos anuales a nivel mundial. Este dictamen representa la segunda advertencia emitida por la Comisión contra Meta por posibles incumplimientos de la DSA derivados de la misma investigación.
En abril pasado, el Ejecutivo comunitario publicó otra evaluación preliminar en la que concluyó que la empresa incumplía la normativa al no impedir de manera efectiva el acceso a sus plataformas de usuarios menores de 13 años.
Meta confía en sus mecanismos de seguridad, las autoridades no
En todos los casos, Meta ha rechazado las acusaciones y asegura que ha implementado una serie de mecanismos y políticas para garantizar la seguridad de los usuarios más jóvenes, como controles parentales, restricciones a determinados contenidos y campañas que, en colaboración con organizaciones especializadas, buscan prevenir actos ilícitos contra las infancias en sus plataformas.
La postura fue reafirmada tras el reciente fallo emitido en Nuevo México. En un comunicado publicado después de la sentencia, Meta señaló que apelará la decisión y argumentó que trabaja para mantener la seguridad de los usuarios en sus plataformas.
“Hemos sido transparentes sobre las dificultades para identificar y eliminar a los usuarios malintencionados y el contenido dañino. Seguimos confiando en nuestro historial de protección de los adolescentes en línea y continuaremos defendiéndonos de las acusaciones que tergiversan los hechos”, concluyó la compañía.
El fallo de Nuevo México representa así un nuevo frente legal para Meta y refuerza el escrutinio sobre la responsabilidad de las plataformas digitales frente a los riesgos que enfrentan niños y adolescentes. Mientras la empresa prepara su apelación, otros procesos judiciales y regulatorios en Estados Unidos y Europa podrían determinar hasta dónde llega la responsabilidad de las compañías tecnológicas por los efectos de sus productos sobre la salud y seguridad de los usuarios más jóvenes.
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