“Game Pass se parece un poco al comunismo”. El creador de Ori cree que la suscrición de XBOX favorece la creación de videojuegos mediocres
“Necesitas que los juegos que producen tus estudios se conviertan en grandes éxitos, en eventos culturales que todo el mundo quiera jugar. Pero ¿cuál fue el gran juego de Xbox en los últimos años que fuera simplemente extraordinariamente bueno? Ese juego no existe”. Mahler insiste en que Xbox necesita entender de forma profunda qué hace bueno a un juego y “necesitarían tener buenos acuerdos con los desarrolladores para que estos tuvieran un incentivo real para producir grandes éxitos, en lugar de escupir contenido mediocre como una fábrica”.
El director de No Rest for the Wicked finaliza su crítica comparando a Game Pass con el comunismo. “En cierto modo, Game Pass se parece un poco al comunismo. Y, como ocurre con el comunismo, si no das a la gente un incentivo para dar ese esfuerzo extra, no lo harán. Y si luego no obtienes la calidad que necesitas, todo se viene abajo, porque los jugadores no van a pagar a menos que básicamente los obligues a hacerlo creando contenidos tan buenos que sientan que se pierden algo si no les echan un vistazo”.
Mahler no se queda ahí. En otro mensaje publicado hace unos días, el CEO de Moon Studios señala otro problema que tiene Microsoft en su división de videojuegos: XBOX lleva años sin saber reconocer, apoyar ni proteger a los creadores que podían haber mantenido la marca en lo más alto. “Si somos honestos, esto era inevitable desde hace mucho tiempo y no estoy seguro de que esto sea el final. A largo plazo, en realidad creo que ese reajuste podría ser bueno para los juegos y bueno para los jugadores”, asegura sobre la crisis de XBOX.
“Cuando estábamos haciendo Ori con Xbox, estaba claro que el enfoque principal seguía siendo Halo, Gears y Forza, aunque la emoción de los jugadores por Halo y Gears ya se había enfriado después de que Bungie y Epic se alejaran de esas franquicias. Las entregas más nuevas no ha tenido el mismo impacto cultural que esas sagas tuvieron una vez”. Para Mahler, el daño real no se mide tanto en dinero, sino en generaciones de jugadores perdidos. Él cree que juegos como Ori tenían el potencial de enganchar a toda una nueva “generación de aficionados y convertirlos en fans de Xbox de por vida, pero Microsoft prefirió apostar por la nostalgia“.
“La nostalgia puede hacer que los jugadores te presten atención, pero después de eso tienes que lanzar los juegos. Tienes que crear cosas que hagan que los jugadores se enamoren literalmente. Y para hacer eso Xbox tiene que apostar por las personas correctas. Necesitan encontrar a los Miyamotos, Sakurais, etc., dentro de su propio ecosistema: personas que realmente hablen el mismo idioma que los jugadores, y luego apoyarlos, protegerlos y confiar en ellos. Apuesta por esas personas, no solo por las IP. Ya hemos visto qué pasa cuando posees todas las mejores IP del mundo, pero no tienes a las personas correctas a cargo para realmente servir esos títulos. Solo necesitan poner a las personas correctas a cargo de extraer ese oro.”, afirma (vía Gamestop).
“La fórmula realmente no es tan complicada: lanza mejores juegos que tu competencia”. Mahler concluye su mensaje recordando cómo Apple estaba casi en quiebra en 1997 y cómo Steve Jobs mejoró la situación de la compañía.
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