Campanas para no quedarte ciego: la tradicional solución de un pueblo de Navarra al problema más peligroso de ver un eclipse
Un toque sencillo con varias intervenciones. El toque diseñado por Caballín es sencillo, con un repiqueteo que se va haciendo más intenso a medida que se acerca el momento culmen. Está diseñado para indicar el inicio y final de la fase parcial y total del eclipse.
Campanadas por la seguridad. La decisión de avisar del inicio de la fase parcial y total no es solo simbólica, también busca la seguridad de los asistentes. Mientras que el eclipse sea parcial, si se mira al Sol es absolutamente esencial usar gafas homologadas de protección. Aunque solo haya un 1% de luz puede ser suficiente para dañar los ojos. En cambio, durante la totalidad, cuando el Sol está tapado por completo, sí que se puede mirar sin gafas. Pero el final puede ser complicado de discernir. En cuanto asoman de nuevo los primeros rayos, ya deberían estar puestas las gafas. Por eso, avisar a través de campanadas es toda una genialidad.
Estrenando campanas. Este repique se realizará a través de dos campanas que han sido adquiridas por la Asociación para este momento tan especial. No pertenecen a ningún edificio, sino que se instalarán en un andamio homologado para la ocasión.
El uso de campanas en la historia. Estamos acostumbrados a asociar las campanas con cuestiones religiosas. En la religión católica, por ejemplo, es bastante habitual que se usen para avisar del inicio de las misas, tanto las que tienen lugar de forma regular como las extraordinarias por cualquier cuestión. No obstante, históricamente las campanas se han utilizado con otros muchos fines.
Se han usado para avisar de incendios, de asambleas vecinales o incluso del paso de ganado. Algunos de estos toques tienen su propia tradición. Es el caso del toque tente nube, que se usaba para avisar de la llegada de una tormenta y que en algunos lugares de España iba incluso acompañado de una coplilla: “Tente nube, tente tú, que Dios puede más que tú”. No es raro que Navarra haya querido recuperar este tipo de tradiciones y unirlas con el fenómeno astronómico del año. Un evento que en el norte de España, quizás podría considerarse también el más importante de la década.
Imagen | Unsplash/NASA
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