Grecia quiso poner IA a vigilar el tráfico. El problema llegó cuando hubo que revisar las multas
La distinción. Una cosa son los registros que la cámara genera y que después deben pasar por revisión policial antes de convertirse en una sanción válida. Otra cosa son las multas que ya han superado ese filtro, se han emitido, se han notificado al ciudadano y luego pueden ser objeto de alegaciones. Dicho de otra forma: el sistema tiene una revisión humana antes de que la multa llegue, pero eso no impide que después algunos conductores sigan recurriendo sanciones que ya habían pasado por ese circuito.
Punto de conflicto. Según explicó un experto en transporte citado por Ta Nea, el fallo no estaría tanto en las infracciones externas como en las que ocurren dentro del vehículo. Saltarse un semáforo en rojo o circular por encima del límite de velocidad puede registrarse con más fidelidad, mientras que detectar si alguien lleva el cinturón o usa el móvil depende de factores mucho más variables. Sombras, colores, ángulos de cámara u objetos como un cigarrillo pueden alterar la lectura y convertir una imagen dudosa en una supuesta infracción.
Imágenes | Ministerio de Gobernanza Digital de Grecia
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