Los Júpiter calientes se están evaporando, sus vientos alcanzan los 7 km/s y aun así algo los está frenando
La cosa va de temperaturas. Generalmente, cuanto mayor es la temperatura, mayor es la diferencia entre la cara oscura y la iluminada del planeta y más excitados están los iones del plasma, de modo que, en general, el viento se mueve más deprisa. Lo lógico y esperable sería que, cuanto mayor es la temperatura de un Júpiter caliente, más rápido sea su viento. Las velocidades son altísimas, pero mucho más lentas de lo esperado. Además, son más lentas cuanto más caliente está el planeta. La mejor explicación para este suceso es la presencia de un campo magnético.
Actividad magnética y viento. Cuando un campo magnético actúa sobre una partícula cargada en movimiento, esta se ve afectada por algo conocido como Fuerza de Lorentz. Muy resumidamente, lo que ocurre es que la velocidad cambia de dirección. La partícula no se detiene, pero pasa de fluir libremente a quedarse confinada dentro del campo magnético. Cada vez que se topa con sus líneas, estas le hacen cambiar de dirección. Si vemos esto en conjunto para todo el plasma, al no poder moverse libremente, su velocidad disminuye. Esto explicaría que un campo magnético estuviese frenando el viento. ¿Pero por qué frena más cuanto mayor es la temperatura?
Auroras en la Tierra
El secreto está en el interior. El campo magnético de un planeta está directamente relacionado con el movimiento de los metales líquidos de su interior. Por ejemplo, en el caso de la Tierra, el movimiento del hierro y el níquel fundidos de la parte externa de su núcleo genera corrientes eléctricas, que dan lugar a un campo geomagnético que se extiende hacia el espacio. Son las responsables de que tengamos ese campo magnético que nos protege de las inclemencias solares.
Cuanto mayor es la temperatura de un planeta, más violentamente se mueven los metales fundidos de su interior y, por lo tanto, dentro de unos límites, más intenso será el campo magnético. A su vez, cuanto más intenso sea este, más frenará los vientos.
Posibles auroras. La ubicación de las auroras en la Tierra tiene relación con el campo magnético. Otra de las autoras del estudio, Bibiana Prinoth, señala que le gusta imaginar que alguno de estos Júpiter tenga un cielo “cubierto por cortinas de luz colorida que bailan sobre un planeta que está mitad en día perpetuo y mitad en noche interminable”.
Para qué sirve. Ahora que sabemos que algunos exoplanetas tienen campo magnético podríamos tenerlo en cuenta también a la hora de seleccionar planetas habitables. Lógicamente, los Júpiter calientes no son para nada candidatos. Sin embargo, puede que otros planetas menos inhóspitos también tengan ese escudo protector.
Ya sabemos que no basta solo con estar en la zona de habitabilidad. Otras cualidades, como albergar una cantidad suficiente de agua o estar lejos de agujeros negros supermasivos son condiciones que nos pueden ayudar a afinar mucho mejor la búsqueda. Cada nuevo hallazgo nos acerca un poco más a ese gran descubrimiento.
Imagen | Observatorio Internacional de Géminis/NOIRLab/NSF/AURA/M. Garlick | Magnific
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