“Vimos Windows y tenían 17 versiones diferentes”. El día que Steve Jobs demostró cuál era el fuerte de los Mac y la filosofía de Apple
Tras un Mac OS X 10.4 Tiger que había durado dos años, Apple daba el siguiente paso para presentar la versión 10.5 apodada Leopard. Había muchas novedades, como la llegada de Time Machine para hacer copias de seguridad del Mac o el rediseño de Finder y las mejoras del dock. Pero la anécdota de Jobs sucedió tras la presentación.
A diferencia de lo que ocurre ahora, con actualizaciones gratuitas que llegan a los ajustes de los Mac, en aquellos años el software aún se distribuía en CDs-ROM y costaba dinero. Al momento de anunciar el precio, Steve Jobs anunció “nuevas versiones” de este sistema:
“La Basic Versión costará 129 dólares, la Premium Versión 129 dólares, la Business Version 129 dólares…”
A la segunda versión, el público asistente ya había entendido la broma y se escuchaban risas de fondo. Aquello no era real y se sabía por lo absurdo, ya que Apple nunca había distribuido varias versiones de su software para Mac y, aunque aquella pudiese ser la primera vez, era raro que todas costasen lo mismo.
Steve Jobs venía a decir que el software del Mac es indivisible e igual para todo el mundo. A diferencia de lo que sucedía con los vecinos…
“Lo tiene todo, cuesta 129 dólares y no podríamos estar más felices”
“Analizamos Windows y… tenían 17 versiones diferentes” dijo Steve Jobs tras aquello. En esa época, la afirmación del cofundador de Apple no era una cifra exacta, sino una forma de exagerar una realidad bastante evidente. Alrededor de Windows XP convivían varias ediciones como Home, Professional o Media Center Edition. Cada una tenía funciones distintas y no siempre intercambiables. Eso ya empezaba a fragmentar la experiencia.
Con la llegada de Windows Vista, esa fragmentación se hizo aún más visible. Había versiones como Home Basic, Home Premium, Business o Ultimate. Algunas incluían cifrado o herramientas de red avanzadas. Otras se centraban en el uso doméstico o multimedia. El resultado era un sistema con muchas variantes según el tipo de usuario.
Con el tiempo, Microsoft ha ido reduciendo ese modelo tan dividido. Hoy Windows 11 se ofrece en ediciones más claras como Home, Pro o Enterprise. Las diferencias existen, pero están más acotadas. Además, el sistema ha pasado a un modelo de actualización continua, donde se van añadiendo funciones sin grandes cambios de versión.
Windows sigue seccionándose según el público y macOS continúa siendo el mismo siempre
Apple, en cambio, ha mantenido siempre enfoque más uniforme. macOS se distribuye como un único sistema para todos los usuarios que tengan un Mac compatible. No hay versiones recortadas según el público. Tanto un usuario doméstico como una empresa usan la misma base del sistema.
La diferencia está en las herramientas adicionales, no en el software principal. Apple ofrece soluciones como gestión de dispositivos o servicios empresariales, pero sin dividir macOS en versiones distintas.
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