Stanford ha encontrado al culpable del milagro de productividad de EEUU: no es la IA, es trabajar desde casa en pijama
Por qué el teletrabajo pesa tanto. Bloom resume la ventaja de productividad del teletrabajo con unos argumentos bastante evidentes: el teletrabajo implica menos tiempo perdido en desplazamientos, menos distracciones de oficina y más facilidad para concentrarse. A eso suma dos efectos más, también muy importantes, que son la creación de negocios y la entrada de más personas en el mercado laboral al desvincular la contratación del talento a una determinada ubicación geográfica.
En otras palabras, el teletrabajo no solo cambia desde dónde se trabaja, sino que da acceso a un mercado de contratación más amplio y ahorra costes al prescindir de oficinas. El economista defiende que esa mezcla es la que explica por qué las cifras de productividad no solo han aguantado el envite de una crisis global, sino que ha mejorado.
La obstinada vuelta a la oficina. Mientras Bloom señala que “el teletrabajo se correlaciona con un mayor crecimiento de la productividad”, las grandes empresas no han hecho más que presionar a sus plantillas para que vuelvan a la oficina a tiempo completo.
El economista reconoce que la justificación tiene una cierta base: más colaboración, mejores decisiones y más aprendizaje para los empleados jóvenes. Sin embargo, cuestiona la idea de que haya que estar allí todos los días para obtener esos beneficios. Según su trabajo al frente de un equipo de investigadores, un modelo híbrido de dos días presenciales y tres en remoto es más eficiente, porque deja la colaboración para los momentos en que realmente aporta valor y traslada a casa las tareas que requieren mayor capacidad de concentración.
La IA todavía tiene que demostrar su valía. Tal y como señala Fortune, aunque los datos de productividad de los últimos años no puedan atribuirse a la IA porque todavía no se ha implementado de forma generalizada en las empresas, no se descarta que en el futuro sí pueda tener un impacto considerable.
Según publicaba Reuters, algunos economistas comienzan a ver señales de mejora en la productividad que podrían estar vinculadas a la automatización que proporciona la IA, aunque todavía se perciben de forma moderada y no justifican el incremento de los últimos cinco años. Y ahí está la clave del supuesto gran milagro productivo de EEUU que, irónicamente, podría tener menos que ver con algoritmos y mucho más con gente trabajando desde el sofá, con café al lado y sin tener que perder media vida de atasco en atasco de camino al trabajo.
En Xataka | El teletrabajo vivirá una segunda juventud, en un momento muy concreto: cuando los boomers se jubilen
Imagen | Unsplash (Flipsnack)
Fuente: Artículo original