La OMS declara emergencia sanitaria internacional por un brote de ébola en África para el que no hay vacuna
La declaración de la OMS no implica que el mundo enfrente una pandemia similar a la de covid, pero sí se trata del nivel más alto de alerta contemplado en el Reglamento Sanitario Internacional y se utiliza cuando un brote representa un riesgo para varios países y requiere coordinación global urgente.
En términos prácticos, la medida busca movilizar financiamiento, personal médico, laboratorios y recursos de vigilancia epidemiológica para contener el virus antes de que se propague más allá de la RDC y Uganda.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pidió a los países reforzar los sistemas de detección y aislamiento de casos, aunque también aconsejó no cerrar las fronteras internacionales.
¿Qué es el ébola?
El ébola es una enfermedad viral grave que provoca fiebre alta, debilidad extrema, vómitos, diarrea y, en muchos casos, hemorragias internas y externas. Se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas (sangre, semen, vómito) o con objetos contamidos.
La enfermedad tiene una tasa de mortalidad elevada. Según la cepa y el acceso a atención médica, puede matar entre 25 y 90% de quienes la contraen.
Aunque en los últimos años se han desarrollado vacunas eficaces contra la variante más común (llamada ebolavirus Zaire), la cepa Bundibugyo representa un desafío diferente. Fue identificada por primera vez en Uganda en 2007 y desde entonces solo había aparecido en brotes limitados. Su tasa de letalidad se estima entre el 25 y 40%.
Un brote enmedio de condiciones adversas
Los expertos señalan que el contexto actual dificulta la respuesta sanitaria. En la provincia congoleña de Ituri, donde se concentra gran parte del brote, persisten conflictos armados entre grupos rebeldes, desplazamientos de población y sistemas médicos frágiles. Todo ello complica la identificación de contactos y el aislamiento de pacientes.
La situación también preocupa porque varios contagios ocurrieron en centros de salud y entre trabajadores sanitarios, algo que históricamente ha acelerado otros brotes de ébola.
Además, la detección tardía podría significar que el número real de infecciones sea mucho mayor que el registrado oficialmente. La OMS y los Centros para el Control de Enfermedades de África consideran probable que exista transmisión comunitaria activa en distintas regiones.
“Actualmente existen importantes incertidumbres sobre el número real de personas infectadas y la propagación geográfica asociada a este evento”, dijo el director general de la OMS. “Además, se desconoce en gran medida la relación epidemiológica con los casos conocidos o sospechosos”.
Elon Musk afirma que despidió por error a trabajadores de prevención del ébola, y que luego corrigió rápidamente el error. Pero los programas contra el ébola siguen en ruinas, junto con otros esfuerzos por salvar vidas, como los tratamientos contra el sida para niños.
¿Hay riesgo de pandemia?
Por ahora, la OMS sostiene que el brote no cumple con los criterios de una pandemia. Sin embargo, el hecho de que ya existan casos en distintos países y ciudades densamente pobladas aumenta el riesgo de expansión internacional.
La experiencia de epidemias anteriores muestra que la rapidez de la respuesta es de suma importancia. Estudios epidemiológicos sobre brotes pasados en África ecuatorial han demostrado que medidas como el rastreo de contactos, el aislamiento temprano y la educación comunitaria juegan un enorme papel en la reducción del tamaño final de una epidemia.
Mientras tanto, equipos médicos internacionales ya trabajan para reforzar laboratorios, instalar centros de tratamiento y acelerar la vigilancia epidemiológica en la región. El objetivo es evitar que el virus vuelva a reproducir una crisis sanitaria como la ocurrida en África occidental entre 2014 y 2016, cuando el ébola causó más de 11,000 defunciones.
Fuente: Artículo original