La primera generación de OnlyFans se está retirando y ruega que olvides su contenido
En los últimos años, ha habido un notable éxodo de creadores de alto perfil de OnlyFans, incluida la influencer Blac Chyna y el ganador de Great British Bakeoff John Whaite, y algunos están teniendo que navegar por preguntas difíciles al abandonar el negocio.
¿Qué ocurre cuando alguien que hace porno ya no quiere que se le asocie con su pasado? ¿Qué obligación tienen los consumidores con los creadores que quieren pasar página? Al parecer, la fricción moral radica en cómo se define el consentimiento.
“Enseñamos a los jóvenes que el consentimiento es una negociación continua y que cualquiera puede retirarlo, en cualquier momento, durante un encuentro sexual, por cualquier motivo. ¿Qué significa eso cuando se trata de la vida después del trabajo porno de alguien que ya está fuera del negocio? No creo que haya una respuesta fácil a esta pregunta. Pero es una conversación que vale la pena tener”, comenta Lynn Comella, que investiga la política sexual y el capitalismo de consumo en la Universidad de Nevada.
El pasado diciembre, Camilla Araujo, que afirma haber ganado más de 20 millones de dólares en sus cinco años en OnlyFans, anunció en TikTok que lo dejaba en 2026, diciendo: “Quiero hacer algo que me haga feliz”. Nala Ray, que se unió a OnlyFans en 2020 cuando estaba despegando, cambió a contenidos religiosos y podcasts. Autumn Renea, que ha estado en la plataforma desde 2022, está planeando dejar la plataforma después de ganar 10 millones de dólares, anunció en X, escribiendo: “Me retiro y me convierto en cristiana”. Y cuando Fitness Papi, una popular estrella del porno gay con más de un millón de seguidores, también anunció el pasado diciembre que dejaría de hacer contenidos a partir del nuevo año: “El porno era divertido al principio. Luego se convirtió únicamente en un trabajo”.
Plataformas como OhChat y SinfulX ofrecen gemelos de IA de creadores de contenido para adultos, que están siempre disponibles para chatear y generan ingresos de forma constante.
Salirse no es sencillo
Algunos prefieren que no se les asocie con su antiguo trabajo, y han hecho todo lo posible por borrar completamente sus huellas de internet. Brandon Karson eliminó sus cuentas de X y OnlyFans en enero, antes tuiteó: “Después de un muuuuuuuuuuy largo proceso de reflexión… ya no haré contenido para adultos”. La semana pasada, Julius, un creador conocido por hacer videos de traseros en solitario, publicó “¡¡¡El contenido de Onlyfans y X se acabó oficialmente!!!!” para sus 125,000 seguidores de X, después de eliminar todos los videos NSFW (Not Safe For Work) de su página. Aunque, por ahora, todavía puedes suscribirte a su OnlyFans por 11.99 dólares y ver publicaciones antiguas.
White, que se trasladó a Washington DC en 2025 y actualmente estudia para ser paramédico, se centra ahora en distanciarse lo más posible de su antigua vida. En Europa, el derecho al olvido permite a las personas solicitar la eliminación de sus datos personales de los motores de búsqueda, un proceso que ha ayudado a antiguas creadoras porno a emprender nuevas carreras y escapar del estigma que aún se asocia a la profesión. En la actualidad, los tribunales y las leyes estadounidenses no permiten la misma supresión generalizada, aunque algunos estados, entre ellos California, tienen leyes limitadas y específicas que permiten borrar cierta información personal de internet.
Cuando se le pregunta si se planteó las consecuencias del trabajo sexual en línea, consciente de que la gente podría no estar dispuesta a dejarle olvidar nunca lo que había hecho, antes de dedicarse a ello, White duda antes de responder. “Siempre supe que era una posibilidad. Solo que no tenía en cuenta que no hay límites. Más o menos lo que me están diciendo los detractores es que mi cuerpo no es mío una vez que está en internet. Y yo creo lo contrario”.
White buscó en Google qué acciones legales podía emprender sobre las imágenes de su propiedad, “la IA podría haberme estado mintiendo, pero se puede revocar el consentimiento en cosas así. Yo no firmé ningún contrato. Era mi material. Era de mi propiedad”. Los creadores de OnlyFans conservan los derechos de autor de sus fotos y videos, y volver a publicarlos sin permiso puede suponer una infracción. También pueden revocar el consentimiento para la distribución de sus videos en cualquier momento, pero forzar legalmente su retirada depende de si se firmó un contrato y de lo que éste estipulaba.
Solo el 10.8% de los hombres evaluados en un nuevo estudio presentó signos claros de masculinidad tóxica. “Por lo tanto, los hombres pueden ser masculinos sin ser tóxicos”, concluyen los autores.
¿Y qué pasa con el consentimiento?
Cuando un creador revoca su consentimiento, seguir compartiendo o beneficiándose de su contenido se convierte en distribución no consentida, lo que se conoce como “porno de venganza”, y los creadores pueden emprender acciones legales contra quienes lo hagan. Los creadores también pueden retirar contenidos de sitios y páginas de redes sociales a través de la Ley de Derechos de Autor del Milenio Digital (Digital Millennium Copyright Act). “Si realmente quisiera dar un escarmiento a alguien, creo que podría hacerlo”, afirma White.
A lo largo de los años, menciona Comella, se ha prestado mucha más atención a la ética de la producción del porno frente a su consumo, lo que incluye “pagar por el porno que ves, no piratearlo ni robarlo y, como mínimo, respetar los límites de los artistas si envías mensajes de texto o te relacionas con ellos en internet”. Sin embargo, a pesar de que el porno se ha vuelto cada vez más frecuente en la era de las redes sociales, afirma que algunas de las respuestas negativas siguen reflejando una determinada, aunque desafortunada, “visión del mundo en la que el estigma del trabajo sexual es tan generalizado que parece que una persona queda despojada de su humanidad, para siempre”.
White no ha emprendido ninguna acción legal contra quienes siguen retuiteando sus videos, ni es ingenuo sobre el funcionamiento de internet. Aunque no se arrepiente de su tiempo como creador para adultos, entiende perfectamente que lo que pide es algo así como una petición imposible. Culpa a las redes sociales y a lo que él llama la evolución del acceso a los artistas.
“Responder con tanta virulencia, intentar derribarme. Me hizo preocuparme de cuánta gente son lobos con piel de cordero en la vida real. Los consumidores son realmente peligrosos. La respuesta dice mucho sobre cómo cambian las reglas del juego en algo tan simple como el consentimiento”, concluye White.
Artículo originalmente publicado en WIRED. Adaptado por Alondra Flores.
Fuente: Artículo original