Argentina vive nueva protesta masiva por crisis en universidades públicas
Los organizadores estimaron que alrededor de 1.5 millones de personas participaron en las manifestaciones realizadas en diferentes puntos del país, incluidas ciudades como Córdoba, Rosario, La Plata y Mendoza, además de otras provincias argentinas.
Los manifestantes exigieron al gobierno la aplicación plena de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso en 2024 y vetada ese mismo año por la administración de Milei. La iniciativa buscaba responder a las demandas de la comunidad académica, que reclamaba una actualización de la legislación para incrementar los recursos destinados a la educación superior. Los sectores universitarios sostienen que la inflación y la falta de ajustes en las partidas presupuestarias han puesto en riesgo el funcionamiento de las instituciones, los programas de investigación y los salarios del personal docente y administrativo de las universidades públicas.
Durante 2025, el Congreso volvió a promover proyectos orientados a reforzar el fnanciamiento universitario, aunque nuevamente fueron rechazados por el Ejecutivo. La Casa Rosada argumentó que, frente a la crisis económica que enfrenta Argentina, era indispensable mantener una política de reducción del gasto público para preservar el equilibrio fiscal.
En Argentina existen alrededor de 57 universidades públicas que atienden a cerca de 2 millones de estudiantes. Varias de estas instituciones cuentan con reconocimiento internacional y han sido históricamente referentes regionales en investigación científica, formación profesional y desarrollo tecnológico. No obstante, distintos indicadores oficiales y académicos advierten sobre un deterioro creciente derivado de la reducción de recursos.
Datos de la Oficina Nacional de Presupuesto revelan que el gasto universitario cayó 7.9% en términos reales durante el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Además, la disminución acumulada alcanza 30.7% respecto a los niveles registrados en 2023. Por su parte, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) asegura que las transferencias destinadas a las universidades nacionales acumulan una caída real de 45.6% entre 2023 y 2026.
Miles de estudiantes, profesores, personal universitario y organizaciones sociales marcharon hacia la histórica Plaza de Mayo durante la Cuarta Marcha Universitaria Federal en Buenos Aires, Argentina, 12 de mayo de 2026.
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La ciencia argentina en riesgo
El impacto de estos recortes no solo afecta la economía de miles de familias, estudiantes y trabajadores universitarios, sino también el desarrollo científico y tecnológico del país. Investigadores y especialistas advierten que la falta de financiamiento amenaza proyectos estratégicos y limita la capacidad de innovación de Argentina.
Diego Hurtado, exsecretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación del entonces Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, señaló a WIRED en Español que el gobierno de Milei ha provocado una “degradación de las instituciones, la paralización y desmantelamiento de proyectos estratégicos de vacunas, medicamentos, reactores nucleares y satélites, además de un desfinanciamiento profundo y acelerado”.
Un informe del Grupo EPC indica que el presupuesto destinado a ciencia y tecnología retrocedió 44% en términos reales en apenas dos años. Desde la llegada de Milei a la presidencia, en diciembre de 2023, la inversión en este sector descendió a su nivel más bajo de la historia reciente del país. En 2025, el gasto en ciencia y tecnología representó apenas 0.164% del PIB, por debajo del anterior mínimo histórico de 0.177% registrado en 2002.
Especialistas también alertan que la reducción presupuestaria ha afectado de forma desproporcionada al sector científico. Mientras el presupuesto general de la Administración Pública Nacional se redujo 6.8% en 2025, el destinado a ciencia y tecnología sufrió un desplome de 19.7%.
Pese a las críticas y advertencias de la comunidad académica, el oficialismo calificó la protesta universitaria como una “marcha política opositora”. En un comunicado difundido en redes sociales y compartido por Milei, el gobierno sostuvo que mantiene “el compromiso inquebrantable de sostener el equilibrio fiscal”. Además, aseguró que la administración nacional “ha cumplido con sus obligaciones y transferido mensualmente el presupuesto asignado a las universidades nacionales para gastos de funcionamiento”.
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